La Constitución de la República Dominicana es el marco legal supremo que define su existencia, sus poderes, sus responsabilidades y los límites de su actuación. Es, en esencia, el documento que le da vida y lo rige.
Establece la creación de los ayuntamientos como órganos de gobierno local. Sin la Constitución, no existirían los municipios ni sus respectivas autoridades. Define su naturaleza como entidades autónomas en su gestión y en la administración de sus intereses, siempre dentro del marco legal establecido.